Cuando se anuncia la alineación titular por las gradas de Portman Road, una pequeña pérdida de claridad puede hacer que el mensaje quede rápidamente enterrado bajo el rugido del público. En un estadio que recibe a decenas de miles de aficionados los días de partido, el sistema de megafonía puede pasar desapercibido, pero influye directamente en la experiencia general. Ipswich Town ha decidido dar un paso poco habitual y contundente: en lugar de añadir unos cuantos altavoces más, el club prevé invertir alrededor de 1 millón de libras en reconstruir por completo el sistema de PA del estadio. Detrás de esa cifra hay un proyecto de ingeniería de audio mucho más amplio que simplemente hacer que los anuncios suenen más fuerte.
Los trabajos previstos en Portman Road no son una sustitución rutinaria de equipos. Ipswich Town pretende renovar una parte mucho más amplia de la infraestructura de refuerzo sonoro antes del inicio de una futura temporada, abarcando desde el cableado y la distribución de señal hasta la amplificación y el control del sistema. El presidente y director ejecutivo del club, Mark Ashton, explicó en la plataforma TownTV que los intentos anteriores de mejorar el sistema, incluida la instalación de nuevos altavoces y ajustes en los equipos existentes, no habían resuelto el problema de fondo. Según indicó, el propio cableado se había convertido en una dificultad importante.
Por qué las reparaciones parciales dejan de funcionar
Cuanto más tiempo permanece en servicio un sistema de megafonía de estadio, menos eficaces pueden resultar las reparaciones aisladas. Los altavoces son la parte más visible del sistema, pero el recorrido del audio desde un micrófono hasta la posición final de escucha también depende del cableado, la distribución de señal, los amplificadores, los equipos de control y las conexiones entre las distintas gradas y zonas del estadio. Una infraestructura envejecida o poco fiable en cualquier punto de esa cadena puede limitar las ventajas de sustituir únicamente los equipos situados al final de ella.
Portman Road parece ser un ejemplo claro. El club ya ha probado a instalar altavoces adicionales y realizar ajustes específicos, pero el cableado subyacente siguió limitando el rendimiento. Seguir incorporando equipos nuevos sobre una arquitectura envejecida también puede crear una mezcla más compleja de componentes antiguos y modernos, haciendo el mantenimiento más difícil en lugar de más sencillo. Esa es una de las razones por las que algunos estadios antiguos invierten repetidamente en sus sistemas de PA sin conseguir resultados consistentes: los altavoces visibles quizá no sean el verdadero problema.
¿En qué se gasta £1 millón?
Un gran sistema de audio para estadio no es simplemente un conjunto de altavoces de alta potencia. Las diferentes gradas, pasillos y zonas utilizadas durante los partidos presentan condiciones acústicas muy distintas. La ubicación de los equipos, el trazado del cableado, la distribución de señal y la puesta en servicio deben planificarse en función del propio estadio. El objetivo no es solo aumentar el volumen, sino garantizar que los anuncios se mantengan estables e inteligibles en una zona mucho más amplia y, al mismo tiempo, reducir los riesgos operativos asociados a una infraestructura envejecida.
Por tanto, el presupuesto de un sistema de PA completo para un estadio puede ir mucho más allá de los altavoces. Amplificadores, procesadores digitales de señal, sistemas de control, cableado, canalizaciones, estructuras de montaje y ajuste in situ pueden formar parte del proyecto. Tener más altavoces no produce automáticamente un mejor sonido. Sin una zonificación adecuada y una correcta alineación de retardos, el sonido procedente de distintos altavoces puede llegar a los oyentes en momentos diferentes, creando un efecto similar al eco que en realidad dificulta la comprensión del habla. En ese sentido, el millón de libras no paga únicamente hardware, sino también planificación acústica, renovación de la infraestructura y puesta en servicio de todo el sistema.
La acústica de un estadio es más compleja
Es fácil imaginar el sonido de un estadio como si fuera un sistema de audio interior, pero ambos entornos presentan desafíos muy diferentes. Un estadio de fútbol es un espacio abierto o semiabierto, sin paredes y techos continuos que generen reflexiones previsibles. Las gradas escalonadas, cubiertas, barreras y distintas geometrías de los sectores influyen en cómo se propaga el sonido. El ruido de fondo también puede variar de forma drástica cuando los aficionados animan, cantan o utilizan tambores, mientras que el propio sistema de PA añade otra capa de sonido al entorno.
Por ello, los diseñadores deben proporcionar cobertura suficiente hasta los asientos más alejados sin hacer que las zonas cercanas resulten incómodamente ruidosas. Aquí la inteligibilidad del habla se vuelve crítica. En un espacio afectado por el ruido de la multitud, la reverberación y la superposición de coberturas de varios altavoces, un mayor volumen por sí solo no garantiza que los aficionados entiendan un anuncio. El diseño moderno de PA para estadios debe considerar la cobertura, el nivel de presión sonora y parámetros como el Speech Transmission Index (STI), en lugar de depender únicamente del nivel de salida.
Atmósfera y seguridad en un solo sistema
La experiencia de un día de partido empieza mucho antes del saque inicial. La música de fondo, los anuncios del presentador, las presentaciones de los equipos, las actualizaciones del marcador y la información del evento contribuyen al ambiente dentro del estadio. Si la cobertura es irregular o el habla resulta difícil de entender, los aficionados de distintas gradas pueden vivir el mismo evento de formas muy diferentes. Un sistema de sonido más uniforme ofrece al club mucho más control sobre cómo se distribuyen la información y el entretenimiento por todo el recinto.
Pero un sistema de PA de estadio también tiene una función más seria: comunicar información de seguridad. Cuando decenas de miles de personas entran, se desplazan por el estadio o salen al mismo tiempo, los anuncios deben competir con el ruido de la multitud y con la complejidad física del edificio. Durante un incidente, los avisos claros por zonas y los mensajes de emergencia pueden convertirse en una parte importante de la gestión de multitudes y la evacuación. Por tanto, el sistema de PA no es solo una herramienta para crear ambiente, sino también parte de la infraestructura operativa y de seguridad del recinto.
Del cableado analógico al audio en red
Durante décadas, los sistemas de PA de los estadios se construyeron habitualmente alrededor de rutas de señal analógicas, con grandes cantidades de cable de cobre transportando el audio desde las salas de control hasta los amplificadores y circuitos de altavoces distribuidos por todo el recinto. Ese enfoque funcionó bien durante muchos años, pero a medida que los estadios crecieron y los sistemas se hicieron más complejos, las largas tiradas de cable, la degradación de señal, las interferencias y el mantenimiento se volvieron cada vez más difíciles de gestionar. Los problemas de cableado detectados en Portman Road ilustran el tipo de desafío que puede aparecer cuando una infraestructura antigua se acerca al final de su vida útil.
Los proyectos de nueva construcción y las grandes reformas utilizan cada vez más arquitecturas de audio en red. En lugar de transportar cada señal de audio mediante una conexión analógica dedicada, el audio puede transmitirse como datos a través de una red basada en IP. La ventaja no es solo utilizar menos cables. Los sistemas en red también pueden ofrecer una zonificación más flexible, supervisión remota, reconfiguración más sencilla y una mejor monitorización de fallos. En un estadio donde ya se plantean futuras modificaciones de las gradas, esa flexibilidad puede facilitar los cambios posteriores sin tener que reconstruir grandes secciones de la infraestructura de audio cada vez.
Diseñar pensando en futuras remodelaciones
Un aspecto especialmente importante del plan de Ipswich Town es que se espera que los trabajos se realicen durante el verano, teniendo también en cuenta la posible remodelación futura de la grada Cobbold. Ashton ha descrito anteriormente la ampliación de esa grada como una ambición a medio y largo plazo, y el club también ha alcanzado un acuerdo de principio para adquirir terrenos situados detrás del estadio. Por tanto, la nueva instalación de PA no se está planificando bajo la premisa de que todos los componentes permanecerán fijados para siempre en su primera ubicación.
Según el enfoque descrito por el club, los equipos que den servicio a la grada Cobbold podrían retirarse y volver a integrarse cuando llegue la remodelación. Ese planteamiento modular es especialmente importante en un estadio con planes de construcción futuros. Si un sistema de PA recién instalado solo puede funcionar con la distribución actual del edificio, una remodelación posterior puede obligar al club a sustituir de nuevo equipos costosos. Planificar desde el principio la reubicación y reintegración puede ayudar a que la inversión actual siga siendo útil a medida que evoluciona el estadio.
Las grandes mejoras empiezan entre bastidores
Cuando los aficionados piensan en la remodelación de un estadio, la atención se centra naturalmente en nuevas gradas, arquitectura exterior o instalaciones de hospitalidad. Sin embargo, muchos de los sistemas que más influyen en el funcionamiento durante los partidos permanecen prácticamente invisibles. El audio, el drenaje, la iluminación y la infraestructura de red determinan en gran medida la fiabilidad con la que funciona un estadio moderno.
El proyecto de PA de Ipswich Town refleja esa realidad. Las mejoras específicas realizadas anteriormente en Portman Road no ofrecieron el resultado necesario, lo que llevó al club a optar por una renovación completa del sistema. Una inversión de alrededor de 1 millón de libras es considerable, pero se destina a una infraestructura que se espera que dé soporte durante años a las operaciones de los días de partido, la comunicación con los aficionados y el ambiente del estadio.
Si los trabajos avanzan según lo previsto durante el verano, el nuevo sistema de PA se convertirá en una parte importante de la siguiente fase de desarrollo de la infraestructura de Portman Road. La posibilidad de reubicar o reintegrar partes del sistema cuando finalmente cambie la grada Cobbold también significa que el proyecto es algo más que una respuesta al envejecimiento de los equipos. Se está planteando como parte del desarrollo del estadio a más largo plazo.
Para la mayoría de los aficionados, el resultado puede parecer sorprendentemente sencillo: los anuncios serán más fáciles de oír y entender. Para el club, sin embargo, esa mejora representa algo mucho mayor: una infraestructura de comunicaciones reconstruida capaz de sostener futuras temporadas y adaptarse a medida que el propio estadio cambie. En Portman Road, una de las próximas grandes mejoras puede comenzar con algo que los aficionados no pueden ver en absoluto: el sonido.
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