En algunos casos, un teléfono que funcionaba correctamente puede dejar de responder de forma repentina. Las teclas no funcionan, el auricular no se puede usar y todo el sistema queda completamente congelado. Reiniciar el teléfono no resuelve el problema, pero al desconectar el cable de red, el dispositivo vuelve a la normalidad. Al volver a conectar el cable, el sistema se congela nuevamente.
Este fallo puede aparecer en todos los modelos de teléfonos.
El entorno de red presenta tráfico anómalo, como tormentas de difusión, bucles de red u otros eventos de congestión. Cuando el teléfono recibe una gran cantidad de paquetes en poco tiempo (más de 50.000 paquetes por segundo), el procesamiento de la CPU se bloquea. Esto impide procesar las acciones del usuario a tiempo y causa el congelamiento del sistema. Al normalizar la red o desconectar el cable, el teléfono se recupera automáticamente.
1. Desconecte el teléfono de la red y reinícielo para comprobar el funcionamiento correcto del dispositivo.
2. Revise el entorno de red, detecte y solucione tormentas de difusión, bucles de red y otros problemas de tráfico anómalo, garantizando una red estable.
3. Vuelva a conectar el cable de red y verifique que el teléfono funcione con normalidad.